5 de mayo de 2020

Tecnologías de hoy y de ayer...

Nuestra tarea es comparar las tecnologías que utilizamos hoy, respecto a las de quince años atrás.

La foto, que corresponde a mi rincón de trabajo en casa, resume la tecnología que es imprescindible para mí hoy, resumida en medios-los dispositivos- y softwares.

Primero, la conexión a Internet, gran puerta al mundo virtual, que discurre en paralelo a nuestra vida real, reflejado en las luces encendidas del modem, a la derecha. (Claro que a esta altura, bien cabría una reflexión acerca de qué es real hoy...pero esa es otra historia)

¡Seguimos! En el centro, mi escritorio duplicado a través del reciclado del monitor de mi vieja PC de escritorio, aún operativa pero que quedó obsoleta por no ser transportable.

Sobre el “escritorio” superior, las webcam que me permiten mejorar la calidad de las videoconferencias, ya que mi notebook, que tiene sus añitos, no tiene buena calidad de imagen.Tener doble escritorio me resulta extremadamente útil, puedo analizar imágenes y textos simultáneamente.
A la izquierda, la biblioteca de mi vida laboral y familiar, en el pequeño dispositivo  negro de la izquierda, un disco de almacenamiento externo de 4 TB de capacidad, que seguramente resultará insuficiente en un futuro próximo. También se ve una cartuchera con varios pendrive para transporte temporal de documentos, portaminas, goma de borrar y un pequeño escalímetro. Sí, aún tomo bocetos a lápiz. Soy antigua y aunque me “aggiorno” a las nuevas tecnologías, no he descartado las anteriores, como papel, lápices, libros impresos. 
Completarían los dispositivos, mi biblioteca ambulante contenida en un e-book y mi teléfono celular, que además del uso de su cámara digital y hablar “a la usanza antigua”, lo utilizo como una minicomputadora alternativa.

Pero la mayor diferencia está en la forma de trabajar y gestionar la información. Salvo que trabaje con softwares como AUTOCAD u otros de Diseño Gráfico, todo mi trabajo es en línea. Uso toda la suite de Google Drive (texto, planillas de cálculo, presentaciones, formularios,traductor, etc.), y programas de video conferencias -Hangouts, Zoom, Jitsi meet. Por supuesto, también Google street view, Maps, y obviamente almaceno mis fotos de modo automático en Photos de Google. Miro videos y películas en You Tube. Y realizo un back up de mi trabajo descargando a mi notebook primero, y luego al  dispositivo de almacenamiento externo, los documentos definitivos y en fase de elaboración, porque nunca se puede confiar del todo en la estabilidad de nuestra conexión.
En mi teléfono móvil tengo y utilizo, además de la suite de Google, Whatsapp, Telegram, Instagram, Facebook, Pinterest, Spotify. Y desde el inicio de este curso, Bitmoji.

Comparado con quince años atrás, quizá las diferencias no son tan grandes en hardware -los componentes sólidos- como en software y el “espacio” donde trabajo y guardo la información.

En el año 2005 me encontraba  transitando la investigación -como becaria de formación superior en la SECYT- y realizaba una adscripción en Historia del Arte Americano y Argentino en la Facultad de Artes de la UNCuyo.

Mi punto de partida había sido la búsqueda de imágenes de las producciones artísticas que veíamos en la asignatura, para volcarlas a un dispositivo de almacenamiento, disponible para los estudiantes. La  imagen de las obras artísticas, absolutamente esencial en la enseñanza de las artes visuales, -o es que acaso se puede enseñar-aprender un arte visual sin disponer de imágenes?- se realizaba a través de bibliografía impresa, siempre escasa e insuficiente para cubrir las necesidades de los estudiantes. 

Mi propuesta, evolución de una investigación anterior, era realizar un catálogo informático de Artes Visuales de Arte Argentino. El software que utilicé fue Access, lo que equivale a decir que ya existía la suite de Office de Windows en aquél momento, y el catálogo visual se plasmó...¡en un CD!

No siempre encontré imágenes en Internet, particularmente por el tema que buscaba, así que mi aliado entonces fue el escaner. 
Tenía una enorme PC de escritorio, la que aún conservo pero ya no uso, usaba una cámara digital Olympus y...¡no tenía celular!
En casa teníamos un teléfono fijo compartido por toda la familia, y eso bastaba.
Para comunicación a distancia, más accesible que la telefonía común, usábamos Skype.

Pero la diferencia sustancial, según mi óptica , es que toda la información la trabajaba y almacenaba en mi computadora. ¡Recuerdo haber bajado sitios webs completos! Para los que existían distintos softwares. 

No tengo fotografías de aquellos años. Aún no teníamos la compulsión de registrar cada hecho de la vida cotidiana, y reservábamos las fotos para los “momentos importantes”.


Para finalizar, diría que para mí , el “salto cuántico” fue  pasar de PC con sistema MS-DOS (pantalla negra, tipografía blanca) a Windows, y la conexión a Internet familiar, en la década de los 90.


Soy una sobreviviente...

Nota: la obra que utilicé para mi meme es La Demeure 10, del escultor francés Etienne Martín. Se encuentra en el Parc Bercy en París. Leer más : http://mm-actualidad.blogspot.com/2013/12/etienne-martin.html

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